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2016, el año del cambio.

Seguramente ya hayáis asimilado que el ser un emprendedor es algo complejo que requiere sacrificio, empeño y sobre todo, valor. Serán muchos los fracasos, pero cada fallo será una lección para seguir adelante con nuestros proyectos. Es esto mismo lo que tiene que darnos los ánimos y las fuerzas de continuar.

Se habla mucho de que el 2016 será un año de cambio, pero, ¿Qué traerá el 2016 para los emprendedores españoles?

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1. Si tienes en mente una idea de negocio, pero te preocupa el hecho de hacerte autónomo por las tarifas, tal vez te interese saber que para el primer trimestre de este año se habla de expandir o ampliar la tarifa plana para autónomos a un año. Con esto lo que se busca es facilitar el inicio a los nuevos negocios.

2. Como todos sabemos, el uso de la tecnología está cada vez más y más presente. La inmensa mayoría de personas tiene en propiedad un smartphone o un ordenador con conexión a internet, lo que significa acceso a un mercado online inmenso. No hay que ser demasiado listo para deducir que se está produciendo un aumento importante de las ventas online, que se espera continúe en los siguientes años..

3. A causa del alcance de internet y la cantidad de información que éste alberga, los intereses a cubrir de una persona son mayores, por eso se busca ofrecer otros servicios y para ello han surgido negocios que se dedican a facilitar el acceso a esos servicios. Podemos destacar Wimdu, Airbnb o Blablacar y Sidecar.

4. Como hemos dicho anteriormente, el uso del smartphone está en aumento, por lo tanto el número de compras y transacciones por medio de los dispositivos móviles también están en aumento. Pero para aventurarse a lanzar una aplicación móvil hay que estar muy seguros de que el producto en cuestión está enfocado al público adecuado y situado en el sector correcto.

5. El tema financiación es algo que preocupa mucho a los emprendedores en general. Son cada vez más los emprendedores españoles que no quieren depender totalmente del sistema bancario y por ello optan por el shadow banking, como por ejemplo el crowdfunding.