¿Conoces los cursos Premium de UniMOOC?

5 cosas que nunca deberías decir a tus clientes

El mundo de los negocios puede ser muy difícil de manejar. Partamos de la hipótesis de que usted tiene un buen producto, sin embargo se enfrenta a la difícil tarea de conseguir clientes y, lo que es más difícil, fidelizarlos. Será algo así como caminar por un campo de minas: cada cliente tiene una personalidad y expectativas diferentes, por lo que su gestión deberá ser diferenciada.

Debido a la gran competitividad existente en los mercados de hoy en día, un paso en falso puede ser el punto y final de cualquier empresa que se preste. Por ello intentaremos aportar a continuación las cinco cosas que jamás deberías decir a sus clientes:

 

PREPOTENCIA,SOBERBIA,LABIOS,CAPRICHOS,B_MEGF_LUN_26 OCT_2009_prepotente_1ERROR Nº 1. “¿Quiere que le de un paseo en mi nuevo Bentley?”

Todos queremos que nuestros clientes piensen que somos los mejores en nuestra área y que el éxito siempre nos acompaña. Pero ojo, no debemos dejarles pensar que estarán pagando de más para apoyar nuestras extravagancias: el cliente podría pensar que la razón de que usted pueda permitirse estos “caprichitos” es que le están cobrando de más por los servicios prestados.

 

ERROR Nº 2. “Su actual proveedor o vendedor es terrible.”

Nunca jamás hablar mal de tu competencia. No importa lo que usted sepa o piense de esa empresa, no lo diga, no va a salir bien. Seguramente el cliente potencial lo vea como un oportunista.

 

ERROR Nº 3. “Usted realmente no quiere lo que me está pidiendo, lo que usted quiere es esta otra cosa”

Siempre deberemos dar a los clientes lo que quieren. Las personas solemos pensar que lo que queremos se adapta a nuestra necesidad. Esto no quiere decir que no debamos proponer alternativas a considerar, pero dando prioridad a los deseos del cliente. A fin de cuentas,  nuestro objetivo es su satisfacción, por lo que aplicar el sentido común es clave.

 

ERROR Nº 4. “¿Te he hablado alguna vez sobre mi loco fin de semana, borracho en Las Vegas?”

Deberemos llevar mucho cuidado al pasar la línea de lo estrictamente profesional con nuestro cliente. Quizás ya tengamos una relación casi social, pero introducir el factor personal es un aspecto crítico.

Seguramente el cliente se reirá a carcajadas de cómo pudo ponerse tan borracho como para confundir su habitación del hotel con la cocina del restaurante, pero quizás pueda preguntarse si su profesionalidad es suficiente para cubrir sus necesidades con garantías.

Está bien preguntarle al cliente sobre sus vacaciones o el estado de su familia, pero no debemos ahondar profundamente. Y jamás hablar de política, religión y sexo. En ciertas ocasiones, el fútbol también deberá ser tabú.

 

ERROR Nº 5. “Me he enterado de que tu compañero se está divorciando”Chisme3

No chismes, esto demuestra una falta de discreción. Si hablas así de una persona que no está delante, el cliente pensará que también lo haces de él o ella en su ausencia. Si tienes que hablar de cualquier persona que ambos conocen, encuentra siempre aspectos positivos que resaltar. El cliente observará que valoras a personas cercanas a él, y esto siempre da buenos resultados.

 

La conclusión no podría ser más simple: haz con los demás lo que te gustaría que hicieran contigo. Aun así, podría simplificarse más: boca cerrada y sonrisa en el rostro :)